miércoles, 13 de junio de 2012

Internet, una nueva oportunidad cada día


The Internet Umbrella: The Internet UmbrellaPileus, an umbrella which is connected to the Internet via a wireless internet connection. It has a large screen on the top surface, a built-in camera, GPS, and a digital compass. It provides two main functions; a social photo-sharing and a 3D map navigation. 'The photo function is connected to a major web service "Flickr". One can take photos with a camera on the umbrella, and pictures are uploaded to Flickr in two minutes with context tags.


Alrededor de 3.500 millones de personas  serán usuarios de Internet  en 2016. Si fuera una nación, Internet sería entonces la quinta potencia económica del mundo, por delante de Alemania.


En los próximo cincos años Internet experimentará un cambio más profundo que en las dos últimas décadas. Habrá más usuarios (sobre todo vía móvil), más variedad de dispositivos para el acceso a la red, y más personas comunicándose a través de las redes sociales. Los avances tecnológicos se desarrollan al mismo ritmo, en aspectos como la velocidad de procesamiento, la optimización del ancho de banda o el almacenamiento de datos. Este entorno cada vez más complejo y global genera desafíos y conflictos que se deberán afrontar, como la privacidad, la seguridad, la neutralidad de la red o los derechos de propiedad de contenidos.Todo negocio deberá adoptar una posición al respecto: considerar el fenómeno, ser flexible para adaptarse y aprovechar las oportunidades que Internet crea y destruye con la misma rapidez; o aferrarse a modelos de negocio tradicionales mientras su entorno se dinamiza y se hace más competitivo.

La expansión de Internet está impulsada por dos factores: un mayor número de usuarios y dispositivos avanzados, y un acceso más rápido y ubicuo a la red. Ambos drivers del cambio están en el origen de nuevos modelos de negocio, en continua revisión. Por una parte, destaca la expansión  del consumo de servicios móviles  de datos: del pasado mensaje de texto corto o correo electrónico a la demanda actual de compartición de datos (datos de la actividad de los usuarios, de su localización, de mensajería instantánea, de compartición de vídeos, opiniones o listas de música, de juegos on-line…). En definitiva, un cambio en la forma de comunicación del usuario que reconfigurará, por ejemplo, el negocio de las operadores de telecomunicaciones en el medio plazo. Éstas deben adoptar una posición estratégica que considere esta evolución: de un servicio basado en la voz a otro orientado al dato y la red.




Por otra parte, el modelo de cloud computing representa,  bajo este término tan citado en los últimos años, una evolución en la forma de utilizar servicios de información en red, más escalable, con un alto nivel de abstracción hardware y según un pago variable en función de uso.  Alrededor de este modelo, un ecosistema de proveedores de servicios centran su negocio a nivel de infraestructura (por ejemplo, Dropbox), plataforma (Engine Yard) o aplicaciones (Google Apps). La demanda de este tipo de servicios sigue aumentando, con un incremento anual estimado para los próximos años entre el 35%-55%.
Se han generado ya nuevas realidades como una web social de más de 1.300 millones de usuarios, un fenómeno que se segmenta y explota hasta generar más de 500 iniciativas de redes sociales (cifra difícil de estimar y actualizar) en cualquier tipo de ámbito: música, localización, contenidos digitales, recomendaciones, comunicación empresarial, turismo… Facebook y su visión pretende rediseñar cada industria para que sea social. Por ello, las empresas deben evolucionar desde una orientación de comunidad de fans hasta otra en la que sus procesos de negocio  se adapten al dominio de las redes sociales en base a tres conceptos: identidad, comunicación y comunidad. Yammer, un servicio de microblogging corporativo, se utiliza por 200.000 empresas, incluyendo al 80%  del ranking Fortune 500. El gigante norteamericano de grandes almacenes Wal-Mart facilita canales de comunicación con sus clientes para que voten sobre los productos que prefieren tener al alcance en los lineales. La popularidad de las redes sociales multiplica de hecho el impacto de Internet y, en países en vías de desarrollo, este factor es incluso más decisivo, de tal forma que el acceso a la red se convierte sólo en el paso previo e inminente para involucrarse en el mundo social.

El consumo sigue siendo el principal driver de Internet como modelo económico (alrededor del 50% del negocio), seguido de la inversión en infraestructuras fundamentalmente en países emergentes o en vías en desarrollo. Aún siendo significativas estas cifras, la realidad en torno a Internet ofrece, a día de hoy, otros fenómenos interesantes. Uno de ellos es el factor ROPO (Research on-line, purchase off-line), por el cual consumidores investigan y comparan productos y servicios on-line antes de adquirirlos fuera de la red. El gasto derivado de esta práctica es superior en la actualidad al propio comercio electrónico. En EE UU, por ejemplo, las ventas on-line de productos de consumo alcanzaron en 2010 los 250.000 millones de dólares, mientras que el negocio impulsado por el factor ROPO añadió a ésta una cifra de 500.000  millones.

La compra a través de un dispositivo móvil gana popularidad en todo el mundo. El consumidor hace uso de un terminal avanzado para la identificación de ofertas, la comparación de precios y la final adhesión a esta oportunidad (que no siempre supone la transacción económica en el mismo momento). A medida que se reducen los precios, la penetración progresiva de smartphones tendrá un impacto definitivo en el sector de consumo, convergiendo definitivamente la frontera entre la compra tradicional y la on-line. Empresas como Google o Amazon centran sus esfuerzos en el desarrollo de aplicaciones para facilitar la búsqueda, comparación y posterior compra a través del dispositivo móvil y en cualquier momento. Las empresas implicadas en la venta directa al consumidor (minoristas, mayoristas, distribuidores) están inmersas en un entorno cada vez más competitivo y cambiante que varía la relación conocida entre los agentes. Deben afrontar una profunda transformación, similar a la  que afecta a otras industrias como la de los contenidos, para adaptarse a la realidad: una oferta de compra y venta por múltiples canales, capaz de efectuarse en cualquier momento y situación.  Por su parte, el marketing on-line, en la forma de publicidad, crece en negocio a un ritmo de un 12% anual, lo que se estima que puede generar alrededor de 125.000 millones de dólares en los países más desarrollados en 2016. Hasta un 30% de la publicidad ya ha migrado al modo on-line.

Internet también determina el modo de generación de negocio para las empresas y la interacción entre ambas.  Las redes sociales profesionales o las tecnologías cloud facilitan día a día la comunicación, flexibilidad y eficiencia de las empresas a la hora de conseguir sus objetivos de negocio.
Esta potencialidad que ofrece la red y el mundo digital parece igual de necesaria para proyectos emprendedores y pequeñas empresas, de por sí más ágiles y en principio con mayor voluntad  de innovación. Se estima que las pequeñas y medianas empresas que aprovechan las ventajas de Internet en sus procesos de negocio obtienen un crecimiento de sus beneficios de hasta el 25%, respecto de las empresas que no lo hacen de forma prioritaria. Esto tiene un impacto directo en la mayor capacidad de generar empleo y valor para la sociedad de las primeras. Aspectos como la relación con el cliente, la internacionalización, la posibilidad de un marketing eficiente y segmentado o el acceso a servicios necesarios para el negocio sin una inversión inicial alta, son factores clave que aprovechan las empresas con un mayor foco hacia Internet.

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